Esto deberia de haberse publicado el día 7 de Noviembre del 2010
Nuevo día en Bangkok, nuevos sitios que descubrir, hoy vamos al Grand Palace y el Wat Phra Kaew donde se encuentra el buda. más importante de toda Tailandia, el Buda Esmeralda. Lo bueno de esta visita es que los dos están en el mismo recinto y por lo tanto solo pagaremos una entrada, lo malo es que la entrada tiene un precio deshorbitado y desproporcionado con el resto de wats de la ciudad, así que preparados a desembolsar 350thb (9 euros).
Una vez dentro, lo primero que se te viene a la cabeza es “dorado”, mires por donde mires es el color que predomina en todas las figuras y estructuras y desaparece por completo la visión de austeridad con la que viven los monjes. Porque recordemos que el budismo es otra religión más y al igual que el cristianismo, sus templos son reflejo de la devoción a su dios (en este caso buda).

Lo primero que visitamos es el templo del Buda Esmeralda (Wat Phra Kaew) y aunque no se podía sacar fotos, tenía la necesidad de retratar ese místico lugar. A unos 5 metros del suelo se alza el Buda Esmeralda, una pieza de unos 50 centrímetos y de incalculable valor, tanto como el número de reverencias que recibe cada día desde su “palco”. Visita obligadísima, aunque sigo pensando que la entrada es demasiado cara.

Mapa en mano nos recorremos las diferentes edificaciones del recinto, descubriendo verdaderas obras de arte milenarias




Habremos estado cerca de 3 horas disfrutando del lugar, y resulta curioso entremezclarse con los thais que tambien visitan el recinto y tienen templos solo para uso propio, así como ver sus ofrendas; que pasan desde una docena de huevos hasta un ramo de flores de loto.

Habíamos pensado en ir al Wat Arun que esta en la otra rivera del Chao Praya, y para ello queríamos callejear hasta llegar al puerto Tha Tien Pier (n.8) y así volver a mimetizarnos con los thais, la verdad es que hasta la fecha no hemos cogido ningún taxi. Una de mis pasiones en la fotografía son los retratos y en Tailandia no iba a ser diferente, por lo que cámara en mano, y siempre pidiendo permiso primero, he sacado partido a mi focal fija de 50mm y 1:1.7


Cerca del puerto Tha Tien Pier descubrimos un mercado callejero, del que no sabemos su nombre pero podemos asegurar que eramos los únicos farangs (occidentales). Revisando los tenderetes se puede comprobar su devoción por las figuritas de buda, con un valor muchísimo mayor al resto de productos, asi como los productos extraños como las dentaduras postizas usadas. Aunque una cosa que nos ha llamado la atención son las frutas exoticas que tienen, con mil formas y colores totalmente extraños para unos occidentales como nosotros.


Como ya había hambre hemos decidido parar en cualquier sitio, y otra vez hemos decidido comer donde comen los thais. Esta vez no habia precios, ni carteles indicando de que se componía cada cubo de comida, por lo que lo único que nos hemos podido guiar es preguntando por spicy (picante) o no-spicy (que creo que es una de las palabras que saben casi todos los thailandeses de bangkok). Leire ha cogido un arroz no-spicy con el típico huevo fermentado, que por supuesto me lo he comido yo porque ella no puede con el huevo cocido (y fermentado). La verdad es que su plato estaba muy rico y el mio también aunque era algo mas picante y no sabía que tipo de carne tenía, decir que también nos han puesto una sopa realmente sabrosa muy parecida a la de Chatuchak del día anterior. Nos ha salido todo por 80thb (2 euros) y volvemos a confirmar lo que ya sabíamos, donde mejor y más barato se come es en la calle donde comen los thais.

Decidimos anular la visita al Wat Arun y dejarlo para nuestro regreso a Bangkok en dos semanas, así que volvemos a Khao San Road, como no. Nos pasamos por varias agencias de viajes para informarnos sobre un viaje relampago de 2 dias a la región de Kanchanaburi. Podríamos organizarlo por nosotros mismos, y nos saldría algo más barato pero creemos que tardariamos más tiempo en recorrer los puntos importantes de esa escondida región. Al final nos ha salido 1200thb por “barba” e incluye el transporte hasta Kanchanaburi, el tren que pasa por el “Ferrocarril de la Muerte”, visita al famoso rio Kwai, las cascadas de Erawan, dormir en unas casa flotantes y más cosillas. Sabemos que el paquete es caro pero creemos que vamos a ver todo lo necesario para quedar satisfechos con la zona.
No sabemos cuando volveremos a encontrar un punto wifi para publicar el resto de dias, porque al regreso de Kanchanaburi partimos en nuestra ruta hacia el norte.