Como rezaba el final de los dibujos animados de la Warner Bros: “¡Esto, esto, esto es todo amigos!”. Nuestro aventura por Tailandia acaba hoy, han sido más de 3 semanas recorriendo el país, descubriendo diferentes regiones, diferentes culturas, otros sabores; hemos coincidido en el camino a mucha gente que sinceramente esperamos volver a ver.

Hoy el día es tranquilo, muy tranquilo, hemos dado un paseo por la zona de Rambuttri Road (paralela a Khao San) y como era de esperar hemos vuelto a encontrar otro mercado. Lo bueno ha sido ver que esta vez era un mercado por y para thais por lo que los precios no estaban muy “engordados” y hemos podido comprar gangas como “replicas” de Levi’s por 400thb (10€) asi como los últimos regalos para familia y amigos.


Hemos vuelto a Rambuttri a comer algo y en una esquina hemos descubierto un puestillo de comida genial. La comida estaba genial, he comido los mejores noodles (que no pad-thai) de mi vida, además los precios de la bebida eran tirados por ejemplo un botellin de Sprite 10thb (25 centimos de euro). Recomendable el sitio (lo marcaré en el mapa) y una pena no haberlo descubierto antes la verdad.





Despues hemos vuelto a nuestra guesthouse a tomarnos un par de batidos de frutas, nos hemos aficionado a sus batidos. El bus al aeropuerto lo tenemos a las 18:00 asi que poco queda por hacer en Bangkok, una ciudad que da mucho de si y de la que nos quedan muchas cosas por ver. Tal vez el próximo año en nuestro viaje a Nueva Zelanda hagamos escala de un par de días en Bangkok, el tiempo lo dirá.


La próxima vez que escriba ya lo hare desde nuestro país, habremos dejado a nuestras espaldas un gran país. Tailandia; el Reino de las Sonrisas.